Parecen iguales… pero ¿lo son realmente?
En la farmacia es común que el paciente reciba un medicamento de otra marca diferente a la que está acostumbrado. Esto genera dudas, desconfianza o temor a que no funcione igual. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el cambio es seguro y permitido.
¿Qué significa cambiar de marca?
Todos los medicamentos de marca, genéricos o similares que tienen el mismo principio activo, dosis y forma farmacéutica, son considerados intercambiables, siempre que estén autorizados por las autoridades sanitarias.
¿Funcionan igual?
Sí. Los medicamentos genéricos o alternativos deben demostrar bioequivalencia, es decir, actúan igual en el cuerpo que el original.
¿Cuándo no se recomienda cambiar?
En medicamentos de margen terapéutico estrecho (como warfarina, digoxina, antiepilépticos).
Si el cambio provoca efectos adversos o falta de respuesta.
Si el médico o farmacéutico indica mantener la misma marca por razones clínicas.
✅ Recomendación:
Confía en tu químico farmacéutico, quien evaluará si el cambio es adecuado. Y ante cualquier duda, consulta siempre antes de suspender el tratamiento.
Consejo FarmaCurioso:
Diferente marca no significa diferente medicina. Lo importante es el principio activo y su calidad.